Los temas de mi interés son variados. En algunas cosas podemos coincidir, en otras no. No necesariamente vamos a ser clones unos de otros pensando de una única forma y sin matices. Yo expongo mis valores, para mi son importantes y son el fruto de casi 40 años de reflexión. Pueden estar equivocados o necesitar un retoque, un aggiornamiento o un nuevo punto de vista. Pero ojo, no siempre lo nuevo es mejor. Y no siempre lo nuevo es justo y honesto. Yo sigo en mi misión autoimpuesta de tratar de exponer porque para mí son justos y honestos los valores que defiendo. Puedo equivocarme, pero lo hare buscando la justicia.

miércoles, 4 de julio de 2012

Ejemplo práctico de la lógica del escorpión by Cristina


Cristina, en sus habitualmente insoportables discursos, acusaba a muchos de aplicar la lógica del escorpión que pincha el bote y yo me preguntaba cual era. Si conozco la fabula del escorpion y la tortuga. La archiconocida fabula cuenta de un escorpion que queria cruzar un rio y le pide a una tortuga que lo cruce sobre su lomo. La tortuga esta reacia dado que conoce la naturaleza traicionera del artropodo, pero cede y lo empieza a cruzar. A mitad del río, y contra toda lógica, el escorpión pica a la tortuga y ante la pregunta de la moribunda responde "esta en mi naturaleza".
Y uno entiende la lógica del escorpion que han utilizado hasta el cansancio los kirchneristas al ver la situación atroz en que se encuentra la provincia de Buenos Aires.
La tortuga Scioli, sumisamente aceptó el "gastá gastá gastá en la campaña que despues cuando necesites te damos plata de nación" y gastó gastó gastó y se refundió con festivales, obras faraónicas, no por sus magnitud sino por sus costos y el incremento en mas del doble de la planta publica provincial, que llega hoy al récord de 550.000 empleados estatales.
Y el escorpión Cristina picó a la tortuga Scioli en el medio de la peor situación económica de la provincia. Situación que nada tiene que ver con la "crisis mundial", que como he dicho antes, a la Argentina no la afecta. Situación creada por la archiconocida incapacidad de administrador de Scioli y la voracidad de poder del kirchnerismo puesta de manifiesto como nunca en la contienda electoral del 2011.
"Está en mi naturaleza" dijo el escorpión. Y nunca tan bien aplicada esta frase como cuando se la usa en explicar la actitud de Cristina, que ve traidores y enemigos en todos lados y no duda un momento en descargar toda su ira y el poder que le dio la ciudadanía para destruir a ese enemigo. El rencor, la sed de venganza son sentimientos tan primitivos como el deseo de picar a cualquiera que se mueva lo es en el antiguo animalito.
Pero el problema no es ver como se hunde Scioli con su gobierno. Ni ver que Cristina se deshace de una de las fuerzas que la reinstaló en el poder en 2011. El problema, como siempre, es que nosotros, convidados de piedra, ciudadanos de quinta, miramos sin poder hacer nada esta pelea, mientras financiamos con nuestros impuestos a un escorpión insaciable y una tortuga incompetente y somos victimas de sus luchas sin poder decir o hacer absolutamente nada.