Los temas de mi interés son variados. En algunas cosas podemos coincidir, en otras no. No necesariamente vamos a ser clones unos de otros pensando de una única forma y sin matices. Yo expongo mis valores, para mi son importantes y son el fruto de casi 40 años de reflexión. Pueden estar equivocados o necesitar un retoque, un aggiornamiento o un nuevo punto de vista. Pero ojo, no siempre lo nuevo es mejor. Y no siempre lo nuevo es justo y honesto. Yo sigo en mi misión autoimpuesta de tratar de exponer porque para mí son justos y honestos los valores que defiendo. Puedo equivocarme, pero lo hare buscando la justicia.

viernes, 29 de junio de 2012

De Líderes y Crisis


Los argentinos vivimos un grave error que nos está nublando la visión acerca del camino para salir del kirchnerismo decadente y fascista. El error es pensar que la oposición necesita oponer a Cristina y sus pálidos seguidores un “gran líder”. Los líderes se necesitan cuando hay crisis (guerra, catástrofe natural, amenazas externas o internas). Hoy por hoy, en la Argentina no la hay. Puede parecerlo, pero no, me explicare mas adelante. Antes debo concretar algo de los líderes: son fantásticos en situaciones críticas, pero la mayoría no saben manejarse en condiciones de normalidad. Los grandes líderes se retiran, o sus seguidores los retiran, cuando la crisis pasa. El ejemplo clásico es Winston Churchill. Los malos lideres piensan que ya que sacaron a sus seguidores d la situación critica, deben seguir "in eternum" en el poder, encabezándolos. Sobreviven a su utilidad para los demás…y generalmente, como se dice, “chocan la calesita”.
Eduardo Duhalde fue, para que negarlo, un buen líder. O quizás las condiciones históricas hicieron de él un buen líder. Asumió en una crisis de proporciones creada por la Alianza gobernante (y fogoneada por el peronismo al que él pertenecía), logró re enfilar el caos dejado por Rodríguez Saa y dejar enfilado el país para su sucesor merced a medidas económicas y sociales acertadas. Más allá del “relato” oficialista, Néstor Kirchner no asumió en situación de crisis. La crisis ya había pasado. Néstor y Cristina a falta de crisis, siguiendo el pensamiento de su filosofo de cabecera “fabricaron” las crisis. Crearon una tras otras situaciones críticas donde medrar. Donde era momento de reconstruir, curar heridas, mirar al futuro, sembraron cizaña, reabrieron heridas, miraron al pasado, reavivaron odios, pugnas, rivalidades.  Y el negocio les iba bárbaro, porque cuando se presenta crisis las opciones de decisiones a tomar se achican. En tiempos de normalidad, existe un abanico amplio de caminos a seguir y queda en el buen juicio e inteligencia del gobernante y sus seguidores que medidas serán las mejores y más beneficiosas.
Pero las crisis fabricadas (peleas con el campo, Clarín, los militares, siguiendo hasta Moyano) funcionaban bien porque el mundo no nos jodía y nos compraba caro. Si me permiten el ejemplo, éramos como unas parejas en un velero en el Caribe en un día de sol, cálido, con aguas transparentes, que se pelea por pavadas.  Pero el mar se encrespó, y la brisa se hizo tormenta, y seguimos peleando en lugar de ponernos de acuerdo, enfilar velas, y timonear hacia la costa hasta que pase el chubasco. Mientras, empieza a entrar agua por todos lados. Y así estamos.
 Hoy por hoy, no existe crisis en el país. Solo se necesita una política moderada, repensar el presupuesto, establecer una estrategia de fomento a inversiones reales, olvidar las luchas, emprolijar las cuentas, y reordenar los gastos.
NO HAY CRISIS.
La situación mundial nos afecta por culpa de Cristina y Moreno La crisis la favorecen estúpidos como Kicillof y su epopeya de YPF o Aerolíneas, o el propio gasto clientelar creciente con fines electoralistas. Emprolijamos y salimos. Fronteras afuera la cosa esta serena. No está  fantástica, hay problemas en Europa y EUA, pero no es el Titanic del relato oficial. No están todos al borde del desastre como nos pinta Cristina. Sucede que Cristina mira desde el “diario de Yrigoyen” que le escriben los “jóvenes brillantes” y los viejos zorros y cree, porque es ignorante y soberbia, que el mundo va al desastre. Pero no hay, no existe ni debería existir una crisis.
No necesitamos líderes carismáticos. En este contexto, un político moderado sería mejor que un líder de actitud belicosa. A eso apuestan Scioli y Macri. El primero me parece un inútil, mas allá del aire de buen tipo y sus últimas acciones me dan la razón. Y rodeado de la mugre más hedionda del peronismo. El segundo no me agrada, pero algo se: no es la puta derecha golpista, oligárquica y asesina de “montos” que nos quieren pintar progres y Cristinistas. Los demás partidos siguen mirando encuestas y su ombligo. Esperan, cuan judíos de antaño, que nazca el “mesías”, el nuevo Alfonsín o Yrigoyen. EL día que comprendan esta simple verdad,  empezaran a trabajar si aún queda tiempo, en figuras medias y moderadas. Lo que se requiere hoy es presentar un tipo honesto, eficiente, trabajador, respetuoso de las leyes. No un guerrero de brillante armadura.