Los temas de mi interés son variados. En algunas cosas podemos coincidir, en otras no. No necesariamente vamos a ser clones unos de otros pensando de una única forma y sin matices. Yo expongo mis valores, para mi son importantes y son el fruto de casi 40 años de reflexión. Pueden estar equivocados o necesitar un retoque, un aggiornamiento o un nuevo punto de vista. Pero ojo, no siempre lo nuevo es mejor. Y no siempre lo nuevo es justo y honesto. Yo sigo en mi misión autoimpuesta de tratar de exponer porque para mí son justos y honestos los valores que defiendo. Puedo equivocarme, pero lo hare buscando la justicia.

sábado, 14 de diciembre de 2013

De infraestructuras e infradoturas

Ayer fue un día caluroso. No un infierno, solo hico mucho calor. Sin embargo, el sistema eléctrico colapsó en Solano. Dos largos cortes se llevaron buena parte de mi noche y la de mis conciudadanos. ¿Imaginen el miedo, a dos días escasos de las ultimas noticias de los saqueos en casi todas las provincias?
Es el problema en esta década infame que vivimos. El gobierno y sus esbirros No solucionan ninguno de los problemas que se le van presentando al país. Solo tapan las noticias de un problema con la llegada de otro problema o tragedia o escandalo peor.
La tragedia eléctrica es emblemática. Los ex secretarios de energía han advertido de la inminencia del colapso del sistema energético por años. ¿Cual ha sido la respuesta oficial desde el nazipopulismo? Ningunear a los expertos y burlarse llamándolos agoreros.
¿El resultado? Apagones brutales como el de la tormenta de la semana pasada que dejaron sin luz barrios completos por días o incluso semanas. Cero inversión. Se permitió que las empresas energéticas escaparan a sus obligaciones contractuales hasta el punto en que hoy no hay equipos para reemplazar ni personal dado que como el gobierno, habido de fondos no cambia las escalas de impuestos a las ganancias, los empleados están furiosos porque terminan pagando con todas sus horas extra.
La imbecilidad de querer manejar el comercio exterior centralizando ingresos y egresos de divisas a través del Banco Central es una morsa que asfixia a todo el mundo. Compre o no dólares o euros. Ninguna empresa encuentra fácil  importar insumos básicos  y necesarios para el mantenimiento de la infraestructura actual. Encima, fallos como el de la ley de medios aprobada por la Corte Suprema K, la reforma judicial aun vigente pese a tantas declaraciones opositoras, la reforma d la ley de Sociedades de la Bolsa de Comercio, desalientan ominosamente las inversiones.
Volviendo al colapso energético, recuerdo al ministro de infradotura, De Vido jactarse, luego de la tragedia de Once, de que "los agoreros de la catástrofe energética se equivocaban. Pasó el verano y no hubo colapso" Un turro, un hijo de puta. No, pasó el problema porque se solucionó, solo paso la noticia a paginas interiores de los diarios porque la tragedia de Once copó las primeras planas.
¿Que es lo que pasa en este país?
Nada cambia, nada se soluciona, solo se olvida. El gobierno nazipopulista solo deja que la noticia se diluya.
  • ¿Cambiaron las rutas trágicas que mataban miles de personas al año? NO
  • ¿Cambiaron los FFCC que mataron a un centenar de personas incluidas las de Once? NO
  • ¿Cambio en un ápice la infraestructura del sistema energético nacional? NO
  • ¿Se hicieron las obras hídricas cuya falta han causado centenares de muertos en lugares como La Plata? NO.
Solo parches y remiendos. Solo encontrar culpables y denunciar operaciones de prensa de la oposición.
Porque el gobierno no ataca el fondo de los problemas. Es más sencillo hacer pequeños golpes de efecto - aunque cuantiosos en costo - tales como anunciar subsidios a pobres o regalar casas o subsidiar a futbolistas ricos para que "no nos secuestren los goles" que empeñarse en obras de infraestructura que llevarían décadas de terminar.
El problema está ahí. El problema no se va porque no lo mencionemos. A pesar de ese pensamiento mágico kirchnerista, las cosas existen aunque no se las mencione. El problema subsistirá, y se irá haciendo cada vez mayor. Y lo que hoy tomaría años solucionar y causa incomodidad a miles, en poco tiempo requerirá décadas de ardua labor y enormes desembolsos y tomara miles de vidas.

El problema está ahí. Y mientras se denuesta a quienes lo avisan, no se hace nada. No hay obras hechas. Y no hay siquiera planes de hacerlas. Lo que no se haga hoy, no se puede soslayar, urgirá mañana.