Los temas de mi interés son variados. En algunas cosas podemos coincidir, en otras no. No necesariamente vamos a ser clones unos de otros pensando de una única forma y sin matices. Yo expongo mis valores, para mi son importantes y son el fruto de casi 40 años de reflexión. Pueden estar equivocados o necesitar un retoque, un aggiornamiento o un nuevo punto de vista. Pero ojo, no siempre lo nuevo es mejor. Y no siempre lo nuevo es justo y honesto. Yo sigo en mi misión autoimpuesta de tratar de exponer porque para mí son justos y honestos los valores que defiendo. Puedo equivocarme, pero lo hare buscando la justicia.

sábado, 3 de agosto de 2013

De PASOs, valientes, cobardes y Massas críticas


Escribo este apunte a una semana casi cumplida de las Elecciones Primarias Abiertas y Simultáneas y Obligatorias (aka PASO) en mi querida y sufrida Argentina. Cristina Fernández de Kirchner en uno de sus actos violatorios de la veda electoral que ella misma impuso habla desde un atril, sin dar derecho a réplica.  Como no puedo tener ese derecho, hago uso de el en este espacio sagrado.

Cristina Fernández de Kirchner habla desde su posición de poder en su atril: "¿Mañana no me meterán una denuncia por apoyar a los candidatos del Frente para la Victoria?". "No tengo miedo; he tenido y voy a seguir teniendo mucho coraje"

Cristina Fernández de Kirchner se siente valiente, o al menos eso nos quiere transmitir, porque no
le teme a una justicia bastardeada y genuflexa, incompetente y adulona que no
tiene poder real para imponerle castigo alguno por violar la ley electoral.
Cristina Fernández de Kirchner no es
valiente por violar una ley que impuso a fuerza de número
y mentiras. Aún recuerdo las promesas hechas a los partidos de la izquierda
ramplona para que acompañaran esas medidas.
Cristina Fernández de Kirchner Es una
cobarde por no obedecerla y arriesgarse a perder.

Otro claro ejemplo de lo que sucede cuando se vota a una persona incapaz y violenta en un cargo de autoridad. Cristina Fernández de Kirchner nunca debió llegar a un cargo ejecutivo. Mucho menos a la Presidencia de la Nación.

Dicho esto, quiero dejar claro mi más profundo temor para que mis lectores vayan pensando cómo actuar si eso sucede. Quizás a alguno se le caiga alguna idea.

Si el Frente para la Victoria (FPV) pierde las próximas elecciones por una diferencia abultada, Cristina  denunciará los comicios como un acto destituyente y logrará de esos juzgados electorales sumisos, casi diría arrastrados que se anulen. Y si no los consigue así, siempre tiene al represor Milani, que por más que algunos ya den por terminado, aún sigue comandando el Ejército. Una opción de autogolpe es más que esperable, si esta mujer desequilibrada y fascista siente que alguien intenta quitarle algo de poder. Ya no está a su lado Néstor Kirchner para idear alguna opción de continuidad sin cambio en el poder.

Y si alguien piensa que soy un exagerado, lean un poco de historia. No sería el primer caso. Sin ir más lejos refiéranse al referéndum revocatorio contra el mandato de Hugo Chávez en Venezuela hace menos de una década y como se usó el resultado que debió sacar a ese tirano del poder muchos años antes de su muerte.

La buena noticia es que quizás esto no tenga necesariamente que pasar. Si como veo hoy, la masa estúpida y frívola vota a Sergio Massa y este negocia –como estoy casi seguro que hará -, quizás tengamos Cristina eterna sin necesidad de derramar sangre.

Mi pregunta sigue siendo, ¿cuánto más precisan los que aún tienen fe en el "gobierno del amor" para comprender la realidad que estamos enfrentando? ¿Y cuánto más necesita la oposición para comprender que está frente al nacimiento de una dictadura y no ante un “gobierno pícaro” que trampea y tuerce la ley “para ganar un
votito”?

Yo me pregunto, ¿los políticos alemanes o italianos pensarían lo mismo del naciente régimen nazi cuando aún no tenía la suma del poder? ¿Eran tan ingenuos o cómplices como los nuestros?

Me preguntaba un amigo "¿qué gana Massa negociando con una reina decadente?"

Yo creo que la bronca y un falso sentimiento de victoria le ciegan el juico. Y el cómo viola constantemente las leyes lo demuestran.

Soy de la idea de que el kirchnerismo no es un radicalismo, no va a huir o negociar una retirada en caso de resultar perdedor y descubrir que sus planes de dominación no se pueden cumplir. Y Massa lo sabe. Él negociará ser el segundo, ocupar cualquier puesto de menor jerarquía con tal de obtener una ventaja, sea en democracia o en una dictadura. Creo que Massa negociará, si gana por una diferencia abultada, ser el delfín de Cristina, desplazando al “felpudo” Scioli.  Por eso el felpudo “se puso la campaña al hombro”. El felpudo está desesperado. Tiene que bajar la diferencia electoral con Massa en Octubre, demostrando así su poder de convocatoria, porque sabemos que CFK tiene techo electoral. Si la diferencia es poca, o incluso si gana el FPV, Scioli desbarranca a Massa. ¿Y adivinen quien se verá obligado a “alinearse” o convertirse en el jefe de la oposición ahora sí en serio?

El mejor escenario de Sergio Massa es ser la gran esperanza blanca de los anti-kirchneristas y ganar por paliza. Así, podrá negociar con relajación el delfinato y en el interín podrá siempre ponerse a “soñar”

Como verá el lector, no guardo absolutamente ninguna esperanza de que Sergio Massa se convierta en un paladín republicano y luche por  los derechos ciudadanos que el kirchnerismo sistemáticamente nos ha quitado. Siempre puedo equivocarme. Ruego equivocarme. Si no lo hago, y con las perspectivas que hoy tenemos, nuestro futuro como ciudadanos de una república democrática es más que negro.