Los temas de mi interés son variados. En algunas cosas podemos coincidir, en otras no. No necesariamente vamos a ser clones unos de otros pensando de una única forma y sin matices. Yo expongo mis valores, para mi son importantes y son el fruto de casi 40 años de reflexión. Pueden estar equivocados o necesitar un retoque, un aggiornamiento o un nuevo punto de vista. Pero ojo, no siempre lo nuevo es mejor. Y no siempre lo nuevo es justo y honesto. Yo sigo en mi misión autoimpuesta de tratar de exponer porque para mí son justos y honestos los valores que defiendo. Puedo equivocarme, pero lo hare buscando la justicia.

martes, 29 de noviembre de 2011

País extraño

Somos un país raro, no le pagamos a nuestros viejos porque no tenemos plata, pero usamos su plata para pagar fútbol para todos, prestamos a empresarios amigos, subsidios y planes a la vagancia. El gobierno habla de la necesidad de Educación, pero le destina tan poco presupuesto que alcanza a pagar los magros sueldos docentes, en tanto que la corrupción se come el resto en presupuestos de refacciones super-inflados, siempre otorgados a amigos del intendente o del ministro de turno. El gobierno habla de la necesidad de Industrializar y "todo" lo que su gestión ha hecho. Mientras, nuestra industria consiste en etiquetar productos hechos en China, Brasil o Corea. El gobierno se desgañita hablando de diversificar ntras exportaciones mientras dependemos cada vez más de la santa soja y el benemerito trigo para pagar obras faraónicas, subsidiar el consumo y fomentar la vagancia de tantos planes. El gobierno habla de democratizar medios. Mientras, tenemos una ley de mierdos destinada a monopolizar voces oficialistas. Esporádicamente el gobierno se llena la boca con la exaltación de la "Aerolínea de Bandera", sin explicar que significa tener una aerolínea de bandera,o cual es el beneficio real para los argentinos (o porque, siendo tan beneficiosa, solo pocos países tienen una). Todo se reduce a brutales sueldos para empleados y directivos y un servicio que en su mejor momento, puede calificarse de deplorable. Tenemos un gobierno que habla del futuro mientras repite los errores del viejo peronismo de los 50, mientras reivindica acciones y personajes nefastos del terrorismo de los 70. Eso si, con una amplitud de miras y de ideas digna de un cavernícola es capaz de movilizar a todos los servicios con tal de dar con la esposa de un militar que increpó con la verdad a una presidente frívola, necia y bastante estúpida. Revancha para todos, especialmente para las FF.AA que están desarmadas, sin entender que no ataca a los militares sino al país todo, que queda indefenso. Cristina Fernandez de Kirchner se llena la boca de género mientras inflexible ordena el retiro de un militar "porque no controló a su mujer"! Para este ser abstruso, autoritario y vengativo, diálogo es asentir y aplaudir en sus discursos. De paso, el INADI es meramente una unidad básica desde donde se persigue a los opositores, cuyo éxito es escaso por estar dirigido por idiotas como Lubertino o Morgado. Lo raro no es que un solo gobierno cometa tantos desaguisados, sino que un 54% del país en condiciones de votar lo haya ratificado por otros cuatro años! Cambiaron libertad por un frágil y pasajero bienestar económico. Peor aun, los argentinos, o su gran mayoría, siguen sin relacionar causa con efecto: Si votas corruptos, no podes esperar un país que funcione como Suiza (a pesar de que Cristina habla como si gobernara Suiza). Si votas un gobierno que mantiene jueces cooptados, no podes esperar una Justicia Justa.Si cuando el inspector te pide los papeles de tu negocio lo primero que haces es coimearlo, no pidas justicias para Tomas o Gastón o Agustín o juan pelota. Caminando un poco por la vida, y charlando con la gente, notas que una de las frases favoritas de cualquier corrupto codo le preguntas porque lo hace es: "si todos roban, porque yo no voy a (inserte la corrupción deseada)? Y no puedo olvidar el eterno condicional argento: Yo voy a (algo que hacer) cuando tal o cual dejen de (un delito). Una fórmula para el éxito...de algunos, y el fracaso de la mayoría. Pero que importa, mientras me pueda comprar las zapas de 1200 mangos en cuotas con la guita del plan o me pueda veranear en Camboriú con lo que evado de impuestos, no?