Los temas de mi interés son variados. En algunas cosas podemos coincidir, en otras no. No necesariamente vamos a ser clones unos de otros pensando de una única forma y sin matices. Yo expongo mis valores, para mi son importantes y son el fruto de casi 40 años de reflexión. Pueden estar equivocados o necesitar un retoque, un aggiornamiento o un nuevo punto de vista. Pero ojo, no siempre lo nuevo es mejor. Y no siempre lo nuevo es justo y honesto. Yo sigo en mi misión autoimpuesta de tratar de exponer porque para mí son justos y honestos los valores que defiendo. Puedo equivocarme, pero lo hare buscando la justicia.

sábado, 16 de enero de 2016

Un cuentitos de hadas perverso

 Erase una familia fascista, cuyo origen se remontaba el de él a un usurero y el de ella a un colectivero que se hizo cargo del pecado de su vieja. Aunque con los años la épica que se creó en torno a la familia contaba un relato de lucha en las filas de montoneros, sus ex compañeros cuentan que ÉL iba a las reuniones de la juventud peronista (y guerrillera) y los denunciaba a los militares. Hasta que lo descubrieron, EL agarró a ELLA y se fueron al sur y enriquecerse a costillas de los colonos, no tanto quitándoles sus casas a pobres jubilados, ya que eso fue solo para financiar la campaña a intendente. La verdadera fortuna de EL y ELLA se hizo con la función pública. EL
y ELLA se fumaron en sus cuentas personales 1080 millones de dólares de una provincia que hoy, luego de 30 años de despotismo familiar no tiene para pagar a los basureros. O a los municipales. O a los provinciales. O las deudas. O ... nada. Y debe venir de rodillas a suplicar al "enemigo neoliberal" que les de para pagar y que la mugre no los ahogue.

Erase una vez un gobernador tuerto que mientras su mujer jugaba a la oradora y se volteaba cuanto muñeco pasara cerca, definía a Menem como "el mejor presidente de la historia argentina" y a Cavallo como "el mejor cuadro político del peronismo".

Erase una senadora que en plena crisis nacional pidió la destitución del presidente electo por el 54% real de los votantes argentinos y que cuando no la consiguió conspiró con el resto del PJ para echarlo en un golpe de estado del que aun hoy los perros falderos que la siguieron 12 años se complacen.

Erase un presidente que quiso comprar un grupo de medios y cuando no pudo lo convirtió en "el enemigo definitivo" una especie de Freezer dragonballiano al que usar para culpar de todas sus cagadas.

Erase una presidenta que ganó financiada por un dictador caribeño y unos narcos de la efedrina, ejecutados por orden de un ministro del interior que llegó a Jefe de gabinete sin pagar por el asesinato y quedándose con el negocio mientras ridiculizaba a los que lo denunciaban con frases burlonas.

Erase una presidenta tan gran oradora que no pudo sostener una pregunta de una estudiante y la hizo mandar a atropellar "discretamente" por un colectivo fuera de línea.

Erase una presidenta tan frívola que le costó al Estado en vestidos más que en escuelas y en Botox
más que en armas para el ejercito.

Erase una ninfómana que mandó a hacer suicidar al periodista que quiso revelar su historia.

Erase una presidenta que conspiró con un estado terrorista cuyo nombre tiene 4 letras para entregar la justicia y exonerarlos de haber dinamitado a 90 victimas argentinas en un atentado.

Erase una presidenta que ordenó suicidar al fiscal que la investigaba dos días antes de que presentara las pruebas de su traición a la Patria.

Nada de esto sucedió en realidad. En la realidad no hay gente tan perversa. Ni militantes tan miserables y poca cosa que acepten a estos pichones de Hitler como líderes absolutos mientras le gritan "facho" a los que reclaman derechos, instituciones y democracia reales. Ni países tan amorales que acepten alegremente a una familia de déspotas tan corruptos.

Cualquier parecido con la realidad, es mera coincidencia.